Carta anónima que puede llevar nuestro nombre
Buenas tardes a todos, mi nombre es, no, mejor no les digo mi nombre. Soy uno más como ustedes, mortal, de carne y hueso, lleno de problemas y solo en este mundo. Pero no siempre estuve solo, hubo una época en que fui muy feliz. tenía grandes cantidades de dinero, era tan rico que los canelones de verdura eran rellenos de billetes de 100 dólares, me bañaba en agua mineral Perrier y tenía a las mujeres más bellas a mis pies. Nada podía empañar esa felicidad, hasta que llegó ella, radiante, hermosa, cautivante y seductora. En un abrir y cerrar de ojos caí rendido a sus pies, sin vacilar le entregué mi corazón, y la billetera, toda mi billetera. En pocos meses me dejó en la lona, quebrado, no tenía plata ni para pesarme en la balanza de la farmacia, para que pesarme si no tenía ni para comer.
Ella se había quedado con todo, ¡hasta la casita en Punta del Diablo! Pensé muchas veces en quitarme la vida, pero sentí que era un acto de cobardía, mi vida valía mucho más que una casa y dos millones de dólares en el banco, ¡dos millones! Decidí que de ahora en más mi vida tendría un solo propósito, recuperar mi dinero y hacer de su vida un verdadero desastre. Mi madre me enseño que no es bueno guardar rencor o sentir odio por las personas, aunque ver una imagen de ella o escuchar noticias sobre sus logros me hacía hervir la sangre.
Pensé en contratar un sicario para eliminarla, pero una muerte rápida no me parecía una justa venganza. Quería que sufriera por todo lo que me había hecho llorar y maldecir. Aún recuerdo como comenzó todo, primero nos coqueteamos, probé sus besos, fuertes y con sentimiento, eso me hizo estar más atraído y más intrigado en saber más acerca de esa desconocida. Era muy reservada nunca me decía donde quedaba su casa ni si tenía familia, me decía que era una ciudadana del mundo y que prefería no revelar datos y aspectos de su pasado porque podían no ser muy gratos.
El amor que empecé a sentir y la atracción física comenzaron a ocupar cerca del 100% de mi tiempo, no comía, no trabajaba, ya no me interesaban las fiestas y las otras mujeres, solo tenía tiempo y pensamientos para ella. Era la luz de mis ojos, mi ángel que me acurrucaba por las noches en un sueño melodioso y fantástico. Así fue como de a poco comencé a dejar mi círculo de amistades, conocidos, ya no escribía mis artículos para el diario local. Lo mismo ocurrió con mi familia, no estaban de acuerdo para nada con ella, la odiaban, me prohibieron entrar a mi casa, mi padre puso el grito en el cielo y amenazó con desheredarme, no me importó, mientras la tuviera a ella a mi lado nada era relevante, juntos seríamos felices sin importar lo que digan los demás. Tenía dinero suficiente para mantenernos por mucho tiempo solos, ella y yo.
Pero no contaba con su círculo de amistades, eso fue lo que me hizo caer, ahora que la miro de afuera eran de lo peor y ella era la cabecilla del grupo. Entre todos no podías rescatar nada bueno, me sacaron todo mi dinero y en los últimos días de esta relación me sacaron hasta la poca dignidad que tenía. Pasé a ser el hazmerreir de su grupete de amigos, un bufón en sus noches de juerga y desenfreno. Toda mi idea de una vida con ella se fue al tacho porque se mostró en cuerpo y alma durante esa época, pude ver el lobo que habitaba debajo de esa piel de cordero.
Es por todo esto que, aunque mi madre me enseñó a no odiar sino a tratar de comprender, les digo que la odio con todo mi corazón y deseo que pronto llegue el día que pague por todas los daños materiales y físicos que me causó. Le entregué mi corazón y me lo pagó hundiendo un puñal en este hasta casi morir desangrado, tiró por tierra todo lo que con esfuerzo y sacrificio yo había construido. No es justo que ella sea la vencedora, ahí radica mi reservorio de fuerzas, radica en soñar que la coloco en su lugar, le digo todo lo que tengo atragantado en mi garganta y así de una vez por todas la olvido y la elimino definitivamente de mis pensamientos.
Ah, no les dije nunca su nombre, es de suma importancia si un día intenta hacer lo mismo con ustedes. su nombre es Pasta Base




