El 21 de julio pasado comencé a diagramar mi trabajo final de Derecho, en realidad estudio Ciencias de la Comunicación, pero como siempre los programas de las carreras tiene un collage de materias que uno muchas veces no le encuentra sentido pero que a la larga son necesarias. Para esa ocasión escribí un post que, a grandes rasgos delimitaba mi objeto de estudio y los pasos a seguir. Es un honor para mí compartir con uds el fruto de algunas noches en vela y unos cuantos litros de mate. No quiero dejar de agradecer a Federico por acercar material más que importante para completar mi trabajo y a mi novia Sofía, que gracias a ella logré salir del atolladero mental en el que había caído. El trabajo no es muy extenso (son 8 carillas) pero creo que en cierta forma sintetiza mi postura sobre un tema que es responsabilidad de todos.
A los valientes que lean mi trabajo estoy abierto a críticas y comentarios constructivos, los otros favor abstenerse.

Limites eticos al ejercicio de la comunicacion social

Menudo título tiene este post pero en realidad no lo inventé yo, es uno de los temas que necesito desarrollar para mi trabajo final de Derecho y al parecer los comunicadores de este país me la están haciendo fácil, o eso creo yo. Decidí comenzar a diagramar y delinear mi trabajo con Uds. Recibo comentarios, críticas y material de apoyo para este tema que en este mundo globalizado, no tiene fronteras.
En todo el mundo existe este debate, pasa de boca en boca y creo sinceramente que estamos lejos de llegar a una solución o por lo menos a lograr delimitar dicha frontera entre lo ético y lo no ético para un comunicador social. Uruguay es un país bastante particular, diferente y a la vez tan parecido a nuestros hermanos argentinos, al punto que muchas veces me da miedo pensar que la línea que nos separa de ser y tener productos televisivos, comunicadores y hasta farándula como la argentina, es muy delgada. Otro tema a tener en cuenta para este trabajo es diferenciar la eterna discusión de, si uno se recibe de comunicador o comunicólogo en nuestros centros de enseñanza tanto públicos como privados.
¿Por qué elegí este tema? La respuesta es fácil, creo que es la primer pregunta que asalta a un comunicador que se precie de tal, a la hora de encarar un proyecto o trabajo y sin temor a equivocarme es la pregunta que cualquier profesional debe hacerse, sea juez, abogado, doctor, psicólogo, ¿hasta donde llegan mis derechos como profesional y comienzan allí mis obligaciones para con otros? Para el caso que me interesa, el de un comunicador social, no es nada sencillo como tampoco lo es para el resto de los que menciono. El rol que juega un comunicador social es mucho más importante de lo que todo el mundo cree, somos generadores de opinión pública, capaces de facilitar la elección de un candidato o de hundirlo y condenarlo al escarnio público. Se juega a ser dios a tener la verdad absoluta y de mostrar lo que el público quiere ver y pide o en palabras de Fernando Vilar “ EL MEJOR NOTICIERO DEL MUNDO ES EL QUE VE MAS GENTE Y NO EL QUE LE GUSTA MAS A LOS PROFESORES Y A LOS ALUMNOS DE PERIODISMO”
Quería llegar a la frase de Vilar porque su controvertida exposición en el Comunicarte de este año y como trataron el tema de la niña de 10 meses “supuestamente” violada el día 16 de Junio pasado, tanto el propio Vilar como el resto de los medios de comunicación, serán los temas que pienso tratar y demostrar que son la punta del iceberg de un problema mayor como es la impunidad informativa que tienen los comunicadores de este país a la hora de tratar temas tan delicados como la supuesta violación y muerte de una niña y otros tantos que se tratan a diario y que convierten día a día a nuestra sociedad en una masa insensible y crédula .
Seguimos en contacto y desde ya recibo sugerencias y aportes materiales.
Les dejo dos muy buenos post que encontré en el blog Curso para/lelos para hacer boca.