Crítica a los dichos de Lacalle sobre el Plan Ceibal o “El pez por la boca muere”
Son más de la 1:00, llego a mi casa y me encuentro con la siguiente nota en Montevideo COMM de la que extraigo dos frases que me acaban de pegar en la frente cual si fueran dos proyectiles lanzados por barrabravas del Club Atlético Peñarol.
“El tener un pedazo de plástico en esta economía de consumo era como pertenecer. 400 mil tarjetas se dieron y los jóvenes se podían comprar más barato algunas cosas pero le dio una sensación de pertenencia, por lo menos al que no tenía nada, tenía su pedacito de plástico”
“…empezar a ver a los chicos en los pueblos con la cajita verde dio una sensación de que no había un muro de separación entre tener y no tener una computadora”
Estas frases que debería incluirlas en mi espacio de frases célebres, son obra del actual y único candidato a la presidencia de la República Oriental del Uruguay por el partido nacional el Sr. Luis Alberto Lacalle; fueron emitidas en el marco del ciclo de charlas que inició en la Universidad de Montevideo y que se titula. “La agenda para los primeros 100 días de gobierno”
Sorpresa para mí encontrarme que, una persona que insiste en que es la mejor opción para las elecciones de Octubre y que su valor agregado además de ya haber sido presidente (1990-1995) es su experiencia y sensatez para comandar los destinos de nuestra nación, compare a una computadora con una tarjeta de crédito.
Una tarjeta de crédito es simplemente un medio, un vehículo que nos permite comprar mucho más de lo que nuestro poder adquisitivo real nos permitiría, es el engranaje principal de una maquinaria sumamente aceitada que esta sociedad de consumo nos acerca para poder subsistir y alimentarse de una forma más que perfecta. Es la ilusión del compro y no desembolso un peso, me llevo la mercadería a mi casa, luego veo como la voy a pagar. La fecha de cierre veo como la pago y sino la refinancio, pero esos zapatos y esa camperita que tanto me gustaban están en mi ropero.
El Sr. Lacalle allá por el año 1992 tuvo la brillante idea de crear el INJU (Instituto Nacional de la Juventud) y con él la idea de la “tarjeta jóven”, tarjeta que a todo jóven de entre 14 y 29 años que tramitara dicho documento tenía acceso a descuentos en una determinada cantidad de comercios adheridos a la tarjeta. La innovadora idea tuvo un éxito avasallante, casi 360.000 muchachos de todos los rincones del país (donde me incluyo) formamos largas colas para recibir esa tarjetita que al parecer nos iba a dar el oro y el moro, panacea que auguraba un ropero lleno de vestimenta y muchas vueltas en el Samba, íbamos a tener acceso a todo lo que tanto anhelábamos y más barato.
Uno cuando es jóven suele ser en cierta medida, bastante iluso y hasta crédulo y creo que esa actitud que tuvimos cerca de 360.000 personas lo demostró con creces. Para ejemplo me bastan las palabras de Gandini presidente del Inju por aquellos años donde confiesa que más de la mitad de esos 360.000 jóvenes nunca utilizaron la tarjeta. Y yo agrego, ¿cómo podíamos utilizar esa tarjeta si los descuentos eran irrisorios? uno no tenía en sus manos una tarjeta de crédito sino solamente una tarjeta de descuentos, DES-CUEN-TOS, ¿que hacíamos con un 5% de descuento por aquí o 10% por allá? Sinceramente nada, absolutamente nada . El único dinero del que podíamos disponer era el que nuestros padres podían proporcionar. Por muchos años deambule con ese pedazo de material derivado del petróleo dentro de mi billetera sin encontrarle sentido alguno, logré utilizarla, ya más viejo, para obtener algún descuento en el teatro pero ya cuando la tarjeta jóven era un recuerdo nada más, había perdido su razón de ser. ¡¿Que razón de ser?!
Ahora y cuando ya son las 2.30 de la mañana sigo leyendo la crónica y no dejo de asombrarme, Lacalle comparó ese producto e iniciativa que surgió durante su mandato con el actual Plan Ceibal, plan que deberíamos dedicarle un post entero pero que en resumen se trata de proporcionar a cada niño del país en edad escolar (de 6 a 11 años), una computadora portátil, la XO, cuya finalidad principal es fomentar en el niño desde edad temprana la costumbre y posibilidad de tener un medio de acceso a la información digital. La computadora será su nexo con el mundo, un mundo que ingresa a pasos agigantados a la conformación de una sociedad de la información y donde esos niños serán los protagonistas principales. También hablar del hecho de poder interactuar por intermedio de las redes sociales con niños de todas partes del mundo. comunicación global, comunicación masiva, interconexión.
El Sr Lacalle dice que cuando nos dieron ese pedazo de “plástico” nos sentimos pertenecientes a la sociedad, la sociedad de consumo. Le digo que no Sr Lacalle, yo no me sentí de ninguna manera perteneciente a ninguna sociedad, si mis padres no me daban dinero, yo no podía comprarme nada, por más que mostrara una tarjeta, sin dinero no había compra.
Cuanto hubiera deseado a mis 12 años cuando surgió la tarjeta jóven, el poder tener acceso a una computadora que me permitiera dar una recorrida por el museo del Louvre sin salir de mi casa o leer lo que otros niños escribieran en sus blogs, por qué no escribir mi propio blog ,y como estas muchas cosas más que gracias a la buena idea de este plan piloto que, con sus defectos y virtudes , está formando una nueva generación de: internautas, bloggers, teletrabajadores y hasta hackers que sin dudas tendrán una ventaja abismal con respecto a aquellas personas como nosotros que no tuvimos acceso a dicha tecnología ya porque no existía desgraciadamente o porque si hubiera existido al parecer nuestro presidente de turno creía que: una “productiva ” inserción a la sociedad era sinónimo de tener un 5 % de descuento en el gusano loco gracias a una tarjeta de plástico y no la posibilidad de poseer una computadora!
PD: Quiero aclarar que este post intenta ser una crítica sobre dichos que merecen ser analizados con la objetividad que se merecen, no hay ningún trasfondo político –partidario en los mismos. Mañana le puede suceder al Sr Bordaberry o a el Sr. José Mujica y también serán abordados con el respeto que todos se merecen. Por ahora en esta carrera de pisar el palito el Sr Lacalle lleva ventaja de unos cuantos cuerpos…




bg
Gracias por el post. Lo cité en http://www.flickr.com/photos/comunica/4040262704/in/set-72157622652733254/